Antiguo Territorio
de Rio Branco, el Estado de Roraima se ubica en la parte
noroeste de la Región Norte del País y
ocupa un área de 230,104 km². Está
limitado, al norte y noroeste, por Venezuela; al este,
por Guyana; al sudeste, por el Estado de Pará
y al sur, por el Estado de Amazonas. Su territorio se
compone en su mayor parte, de terrenos cristalinos pertenecientes
al Escudo de las Guayanas. Las mayores altitudes se
sitúan en las fronteras con Venezuela y Guyana.
En esa región se encuentran las escarpas conocidas
como sierras de la Parima y Paracaíma. En esta
segunda están los puntos más elevados
del Estado: el monte Roruimã, con 1.456 metros
de altura, y el monte Roraima, con 2.875 metros de altitud.
Las tierras más bajas, con altitudes inferiores
a 200 metros forman parte de la Meseta Norte-Amazónica.
Rio
Branco
Parque
Nac. Monte Roraima
Boa
Vista, la capital
Boa Vista
Localizada a 212 km de la frontera de Brasil con Venezuela,
en la margen derecha del río Branco, la capital
del Estado de Roraima ocupa un área de 44.295
km², con una población de 181.272 habitantes
y una densidad demográfica de 4,09 habitantes
por km². La composición de su población
indica una mayoría masculina (54.4%) y un 45.6%
de mujeres.
Ubicada 85 metros por sobre el nivel del mar, Boa
Vista tiene un clima cálido y húmedo,
con dos estaciones climáticas bien definidas,
lluviosa en el período de mayo a septiembre
y seca en los siete meses restantes. El municipio
está situado en terrenos con una altitud casi
uniforme, ubicados entre la selva Amazónica
y las elevaciones del sistema de las Guayanas. La
planificación urbanística de la ciudad
se hizo en forma de abanico. La distancia de Boa Vista
a la capital del país, Brasilia, es de 4.275
km. La ciudad está interconectada a Manaos,
capital del Estado de Amazonas, por la carretera BR
174 (785 km) y la carretera BR 401 (205 km) que establece
su conexión con Bonfim, en la República
Cooperativista de Guyana. Además de esos accesos
por vía terrestre, su conexión con las
demás regiones del País se hacen por
vía aérea.
Entre los principales puntos turísticos
de Boa Vista se encuentran el Museo de la Casa del
Indio, en el Parque Anauá, donde se pueden
ver objetos, armas y vestuario característicos
de los indígenas de la región; el Centro
Histórico, con sus construcciones de 1830,
que dieron origen a la ciudad; e iglesias del mismo
siglo, construidas por la Orden de los Monjes Benedictinos.
Las playas situadas a las márgenes de los ríos
que bañan la ciudad constituyen otras atracciones
turísticas del municipio. En el período
de la sequía, el nivel de las aguas del río
Branco disminuye en toda su extensión, formando
bellas playas y atrayendo a los habitantes de la ciudad
bañada por el río. Muchos lugares son
de acceso fácil, como la playa de Agua Boa,
a sólo 15 km del centro de la capital. En la
margen izquierda del río Branco, a 6 km de
Boa Vista, se forma la isla de la Praia Grande (Ilha
de Cunhãpucã), con 15 km de extensión,
separada de la tierra firme por un brazo del río
Branco y denominado Paraná do Surrão.
Esa isla, de vegas, tiene playas y muchos lagos accesibles
por medio de caminatas, donde se puede observar toda
la magnitud de la fauna y de la flora de la región.
Existen además, las playas de
Caçari, Curupira y Cauamé, que se forman
en el verano a las márgenes del río
Cauamá. Son playas fluviales, con aguas límpidas,
cercadas por vegetación típica de la
Amazonía y área para campamentos, restaurante,
infraestructura de apoyo y servicios.
El turismo ecológico también
puede ser practicado en la región del bajo
río Branco y río Negro, en el límite
sur de la reserva indígena de Niquiá.
También puede practicarse la pesca deportiva,
hacer caminatas en los senderos de la selva y
campos anegadizos de la región, y paseos
aéreos y fluviales en el río Agua
Boa do Univini. El lugar cuenta con infraestructura
apropiada para el turismo ecológico que
incluye hospedaje, restaurante y transporte.
Isla de Maracá
Ubicada 100 km al norte de Boa Vista, en
el municipio de Alto Alegre, en una franja de
transición entre la selva Amazónica
y el "cerrado" (sabana brasileña),
formada por el río Uraricoera, río
arriba de su confluencia con el río Tucutú,
para formar el río Branco. La isla de Maracá
fue transformada en estación ecológica,
abarcando 101.312 hectáreas. El relieve
de Maracá es básicamente plano,
presentando algunas elevaciones significativas
en el centro de la isla, donde el punto culminante
llega a 350 metros de altitud. El clima, tropical
húmedo, se caracteriza por la existencia
de una estación de lluvias entre abril
y septiembre, con temperatura media de 26o C.
Maracá está cubierta por selvas
de tierra firme, intercaladas por algunas manchas
aisladas de "cerrados" descampados y
áreas anegadizas con vegetación
característica, como los "buritizales"
(macizos de palmeras "buriti"). Presenta
también varias configuraciones, siendo
clasificada como selva mixta. Su playa principal,
Boca do Inferno, de arenas oscuras, sólo
se puede alcanzar atravesando una grieta natural,
conocida como "Igarapé do Inferno",
que divide la isla en dos partes distintas.
Parque Nacional del Monte Roraima
Creado en 1989, el
parque ocupa un área de 116,000 hectáreas
en el extremo norte del País, en la frontera
con Guyana y Venezuela. Es una bella región
de sabanas, cortada por ríos de aguas puras
y cascadas, donde se encuentra una de las montañas
más antiguas de la Tierra: el Monte Roraima.
Con su extraña forma de mesa, llamada por
los indios "tepuí", desde hace
siglos esa región excita la imaginación
de los aventureros. Fue inspirado en el Monte
Roraima que el escritor inglés Arthur Conan
Doyle escribió "El Mundo Perdido".
Situado en el Paralelo Cero, entre Venezuela,
Guayana y Brasil, el Monte Roraima es un inmenso
altiplano, circundado por las sabanas que bordean
las selvas tropicales de los ríos Amazonas
y Orinoco.
Para llegar al Monte Roraima, el turista
tendrá que enfrentar los desafíos de
ríos y peñascos al principio y en la
subida, vientos de hasta 100 km por hora, además
de una variación de temperatura entre 5o y
35o C. Toda la flora de la región es rica,
con más de 400 especies de bromeliáceas
y dos mil especies de flores y helechos. Al subir
se encuentra uno de los altiplanos, denominado Valle
de los Cristales, lugar donde se presentan formaciones
de pequeñas esculturas puntiagudas de cristales.
Desde 1835 se había intentado escalar el Monte,
pero solamente en 1884 se llegó a su cumbre.
En 1991, tres alpinistas brasileños, después
de cinco días y medio de escalada, subieron
por primera vez por la cara este, en el lado de Brasil,
el camino más difícil y peligroso para
llegar a la cumbre. En el altiplano hay una amplia
meseta de gres, de aproximadamente 40 km², cubierta
por cerros de hasta 30 metros, que se elevan por todas
las partes, además de grietas y abismos abiertos
por la acción de los vientos y de las lluvias.
Indígenas
En el Estado de Roraima hay, hasta
la fecha, una población de aproximadamente
30.000 indígenas, distribuidos en 200 aldeas,
que ocupan un área de 14.882.879 hectáreas.
Un total de 24 de esas áreas ya está
demarcado definitivamente por la Fundación
Nacional del Indio (FUNAI), órgano del Gobierno
Federal responsable de ese asunto. La mayor comunidad
en términos de población es el grupo
de los Ianomâmi, que vive en tierras pertenecientes
a los municipios de Alto Alegre, Boa Vista, Caracaraí
y Mucajaí. Su población, de 9.910 indios,
ocupa un área total de 9.419 hectáreas.
Hasta la década de los 80, los especialistas
en pueblos indígenas presumían que la
desaparición de sus tribus era inminente debido
a los casos de asesinatos y enfermedades provocadas
por el contacto con la población blanca y los
constantes desplazamientos hacia tierras improductivas.
Actualmente se ha verificado un pronóstico
demográfico positivo para la población
indígena brasileña, que está
volviendo a recuperar su crecimiento.