Llegando a Rio de Janeiro Si usted llega a Rio
en avión , y puede escoger el aeropuerto
,opte por el Santos Dumont. Mucho más centrico,
usted desciende en el centro de la ciudad. El aeropuerto
internacional del Galeão ,destino de vuelos
internacionales ,está ubicado mucho más
lejos, lo que va a aumentar el costo del taxi. No
es conveniente utilizar la Linea Vermelha,
que comunica al aeropuerto con el centro, ya que
transita áreas diferentes de aquellas que
el visitante gustaría observar en su llegada.
Si usted arriba al aeropuerto internacional, use
los servicios de taxis oficiales, que se encuentran
en el interior del aeropuerto. Si tiene poco equipaje,
puede tomar el “frescão”, ómnibus
con aire acondicionado.
Una gran cantidad
de visitantes llegan a Rio desde otras ciudades brasileñas
en ómnibus.
Hay líneas regulares hacia todas las capitales,
como Asunción, Buenos Aires, y Santiago de Chile.
La terminal de ómnibus (rodoviária) de
Rio es Novo Río. El confort de los pasajeros
no es precisamente de alto nivel y los servicios son
precarios e irregulares. No tiene capacidad para atender
al gran número de viajantes que por ella circulan.
En los días de mayor movimiento se producen situaciones
caóticas, con un gran número de pasajeros
esperando los ómnibus sin lugares en donde sentarse.
También debe tenerse en cuenta que los taxis
que paran del lado de afuera de la rodoviária,
presentan un estado muy precario. Malos profesionales
procuran aprovecharse de los pasajeros cargados con
sus maletas intentando cobrar tasas fijas, en general
mucho más caras que el valor real. Existe también
servicio de “frescão”, la mejor opción
para el que llega con poco equipaje.
Útil
sería llegar en auto. Asegúrese que el
hospedaje donde hará su reserva, cuenta con un
área de estacionamiento en sus proximidades,
ya que los lugares para estacionar en Rio son muy disputados,
principalmente en Copacabana, donde muchos predios no
poseen garage. Desde luego, es caro estacionar, y debe
tenerse en cuenta también a los “franelinhas”
(ver seguridad).
Clima
El clima en Rio es tropical. La
estación más agradable del año
es primavera. Mucho sol, tardes frescas, poca lluvia
y claridad en el cielo. Y lo mejor de todo: durante
los días de semana las playas quedan vacías.
Ideal para relajarse y disfrutar de Rio, sin aquella
locura de las vacaciones de verano.
El verano es la estación
mas concurrida, y es cuando hay más acontecimientos.
Note que muchos cariocas dejan la ciudad en el verano
buscando climas más amenos. Es muy caluroso para
trabajar; es frecuente ver ejecutivos con corbata transpirando
sobremanera, con sus sacos sobre los hombros, comprobando
que en Rio durante el verano, solo es feliz el que está
en la playa o en un ambiente con aire acondicionado.
Compare la expresión de los automovilistas dentro
de autos con las ventanillas cerradas (y con el aire
al máximo), con la de aquellos que se asoman
por las ventanillas con la vaga esperanza de una brisa
refrescante. Como la mayoría de los turistas
que van a pasar el verano a Rio, buscan el sol, son
muy pocos los que quedan defraudados.
El
invierno en Rio, a pesar de normalmente no presentar
temperaturas bajas, puede ser frío y húmedo
cuando es acompañado de lluvias. Nada parecido
con los temporales de verano, capaces con su fuerza
de derribar hasta casas.
Es difícil hablar
sobre el clima de Rio, cuando sabemos que el mismo está
compuesto por diversos microclimas. Muchas veces hay
sol en Ipanema mientras llueve en La Barra o en São
Conrado, o viceversa. Independientemente de la estación
en que usted visite Río, incluya siempre en su
equipaje trajes de baño y un buen sobretodo impermeable,
de esta manera usted no se equivocará.
Circulando por la Ciudad
Si usted tiene un mínimo sentido
de la ubicación, le va a resultar fácil
moverse por los barrios de la zona sur de Río.
El motivo es simple: con la playa a un lado y la laguna
al otro, es difícil perderse. Normalmente los
visitantes escogen los siguientes barrios: Flamengo,
Botafogo, Copacabana, Ipanema, Leblon. Esta es la
región que concentra la mayoría de los
mejores hoteles. Procure escoger alguno de los últimos
tres mencionados anteriormente.
Los ómnibus
son una opción económica de transporte,
pero no se puede recomendar su uso. Incómodos
e inseguros, frecuentemente son escenario de asaltos.
Los “frescões” son una alternativa
mejor. Aproveche también los micro-ómnibus
verdes, que circulan por la orilla marítima,
una excelente forma de elegir en que playa se quiere
quedar.
Alquilar un automóvil
es siempre una buena alternativa, pero a no ser
que usted pretenda frecuentar la playa en La Barra
o Grumari, acaba siendo mejor movilizarse en taxi
o radio-taxi, que circulan por toda la ciudad. Los
radio-taxis son un poco mas caros aunque más
confortables para el pasajero. Son ideales para
que lo pasen a buscar a la salida de algún
espectáculo o restaurante.
Seguridad
El carioca siempre fue conocido
en el Brasil como abierto, conversador, amigable.
La geografía de la ciudad, marcada por morros
que a veces abrigan favelas, obligan a una convivencia
democrática entre todas las clases sociales.
Todos los barrios poseen áreas más humildes,
que pueden variar desde conjuntos habitacionales,
como la Cruzada de São Sebastião, en
el Leblon, hasta gigantes como la Roncinha, donde
no se sabe exactamente cuantos habitantes tiene.
Aquí
usted encontrará algunas indicaciones para saber
lo que debe o no hacer mientras esté en Rio:
• No es conveniente usar
joyas, principalmente si gusta de ellas. Es recomendable
la Bijouterie, que no pueda ser confundida con originales.
• No tome ningún ómnibus solo.
Si lo hace evite sentarse del lado de la ventana para
no sufrir algún arrebato desde el sector pasillo
central.
• Circule por las partes más seguras
de Rio. Cuando se aventure por otros lugares no tan
turísticos de la ciudad procure ir acompañado
de alguien que conozca la misma.
• No deje su máquina de fotos encima
de la toalla si se va a dar un baño en el mar.
• Deje objetos de valor en la caja de seguridad
del hotel.
• Lleve siempre una copia de su documento de
identidad con usted y deje el original en la caja
de seguridad del hotel. La policía de Rio pide
documentos por el solo hecho de encontrarse usted
en una zona sospechosa.
• No lleve extraños para su cuarto de
hotel, aunque crea que está enamorado de esa
persona. Es la manera más fácil de ser
víctima de un robo o violencia.
• Evite problemas con los “franelinhas”.
Si ellos se sienten tan dueños de la calle
para cobrarle a usted por su uso, es porque reciben
el suficiente apoyo.
• No se meta con el ambiente de las drogas.
• Evite provocar peleas con extraños,
ya que hay mucha gente que circula armada.
• No espere sensibilizar a la policía
con su problema. Intente resolver los problemas conversando,
como haría un buen carioca.
• No permanezca con su cámara de fotos
o video colgando de su brazo.
• Jamás discuta con un bandido armado.
• Si tuviese problemas con la policía,
procure permanecer calmo e intente entrar en contacto
con un abogado antes de mayores complicaciones. No
intente un soborno. Tanto puede resolver su problema
como empeorar su situación, los policías
darán la iniciativa en ese caso. Usted elige
como resolver mejor.
Siguiendo estas recomendaciones, usted
evitará complicaciones.
Propinas
Los restaurantes incluyen 10% de
propina en la cuenta. Dé un poco más
si considera el servicio excepcional. El personal
del hotel en general espera ganar R$2.00. Menos
de R$1.00 va a ser considerado un “pão
duro”!. Para barberos, maquilladores, manicuras
y afines, por lo menos, el 10% de su gasto.
Hoy en día, el brasilero es considerado
un mano abierta cuando se trata de dar propina y
no es extraño ver en ambientes finos a algunos
exhibicionistas dando la nota con R$10.00 para un
guardador de autos. No precisa ser tan generoso,
pero no se olvide que en algunas actividades se
vive de lo que se recibe de propinas.
Teléfonos
Teléfonos públicos
(orelhões) es precisamente lo que no falta
en Río. Están en todas partes, inclusive
en las arenas de las playas. Los teléfonos
públicos de Río funcionan con fichas
o tarjetas especiales. Ambos pueden ser adquiridos
en puestos de diarios. Para llamadas interurbanas
a cobrar disque 9 antes del código de la
ciudad a la que llama.