El Amazonas tiene una superficie
total de 1.558.987 kilómetros cuadrados
y el acceso a la región se efectúa
principalmente por vía fluvial o aérea.
El clima es ecuatorial húmedo y la humedad
relativa es de alrededor del 80%.
El Estado tiene dos estaciones climáticas
bien definidas: la estación de las lluvias
(invierno) y la estación seca o con lluvias
menos frecuentes (verano). En el Amazonas se
encuentran los puntos más elevados del
Brasil: El Pico de la Neblina y el pico 31 de
Marzo, ambos en la frontera.
Esta zona tiene la mayor red hidrográfica
del planeta. El Amazonas es conocido como el
mayor río del mundo en volumen de agua.
El nombre de "Amazonas" es de origen
indígena y viene de la palabra amassunu,
que significa "ruido de agua, agua que
retumba". El nombre fue dado por el capitán
español Francisco de Orellana, al navegar
el río en 1541 y después de haber
mantenido una lucha con una tribu de indias
guerreras. Asociándolas a las Amazonas
mitológicas, así las llamó
de la misma forma.
El Estado de la floresta fue descubierto durante
una expedición española, en 1541.
Los relatos hablan de una tierra fértil
en mitos, fantasías y bellezas naturales.
Después de tantas aventuras, la región
acabó quedando abandonada y cayó
en el olvido, hasta que los religiosos Domingos
de Brieba y Andrés Toledo, realizaron
una nueva expedición, bajando el Río
Amazonas, y despertando el interés de
otros capitanes Portuguéses.
Quien tomó el puesto de máxima
responsabilidad fue Pedro Teixeira. Este viaje,
con destino a los confines de la Amazonia, fue
realizada en 1637. La extensión era enorme:
iba desde la desembocadura del Río Amazonas
hasta la provincia de Quito y desde los altiplanos
de las Guianas hasta la Cuenca del Mamoré-Guaporé.
Este territorio dista muchísimo de considerarse
plenamente explorado y concentra más
selva tropical y más población
indígena que ningún otro en todo
el país.
En las tres décadas de gran riqueza (1890-1910)
proporcionada por el caucho, el Estado mantuvo
contacto comercial y cultural con todas las
partes del mundo, Por ser la capital, Manaus
fue la ciudad más beneficiada, y se la
llamó el “París de los Trópicos”.
En 1967, la creación de la Zona Franca
de Manaus señaló una nueva etapa
de prosperidad, con la instalación del
comercio de productos importados y del Distrito
Industrial. En la industria destacan los sectores
electrónico, óptico, relojero
y joyero y, más recientemente, de informática.
A partir de los años 90, el interés
mundial con relación a la preservación
del medio ambiente y el nuevo orden económico
brasileño hicieron que Manaus vuelva
sus atenciones al desarrollo de su potencial
turístico.
El turista que visita el Amazonas tiene la oportunidad
de conocer los misterios de la selva tropical,
a través de guías entrenados que
le permiten conocer y valorar la importancia
de la selva tropical y de los habitantes que
en ella viven.
El ecoturismo en el Estado forma parte de los
servicios ofrecidos: programas en barco, pernoctes
en hoteles de selva y paseos por la floresta.
Por supuesto, la prioridad de muchos visitantes
es el acceso a la selva. Las posibilidades son
variadas: desde una excursión de un día
a una estancia corta en un confortable refugio,
pasando por viajes de varias semanas en alojamientos
más sencillos, acampando en plena selva
o a bordo de una embarcación.
Entre las actividades a
realizar destacan: pesca de pirañas,
paseos por la selva con explicación de
flora y fauna, visita a hogares “caboclos”
(familias de ascendencia mixta que habitan junto
al río) y avistamiento de delfines de
agua dulce y aves.
Manaus
Manaus, en el corazón de la selva y a
1.500 kilómetros del Océano Atlántico,
tuvo su esplendor, como ninguna otra ciudad
brasileña a principios de siglo. Es uno
de los puertos fluviales más importantes
del país y su condición de zona
franca ha favorecido notablemente la afluencia
de turistas. Los europeos, atraídos por
la riqueza de la extracción del caucho,
montaron una eficiente infraestructura urbana.
Con los enormes recursos se edificaron construcciones
imponentes, como es el caso del Teatro
Amazonas, teatro
de la opera, de estilo renacentista, diseñado
y construido con materiales y arquitectos traídos
de Europa. Se destaca su cúpula cubierta
con treinta y seis mil escamas en cerámica
esmaltada y pintada con los colores de la bandera
nacional; también está el pequeño
museo, donde se exhiben diversas piezas relacionadas
con la cultura.
En la ciudad le recomendamos
la visita al Palacio
Río Negro,
sede del gobierno estatal y antigua residencia
del barón del caucho, al Puerto
Flotante, construido
en 1906, al Museo
do Homem do Norte,
un museo etnológico y antropológico
(horario: de martes a viernes de 9.00 a 12.00
h. y de 14.00 a 18.00 h. Lunes de 9.00 a 12.00
h.) y al Museo
do Indio, que posee
piezas de cerámica, madera y objetos
rituales de diferentes tribus.
Otros de los sitios de interés es el
Mercado
Municipal, construido
en acero en 1882. El ambiente que se respira
es único y no dude en visitarlo ya que
aquí podrá encontrar la mayoría
de los exóticos productos de la región.
No olvidar el Instituto
de Investigación de Amazonas,
dedicado al estudio del ecosistema.
Otro de los puntos de
interés de Manaus es la Playa de la Punta
Negra, a 13 kilómetros del centro de
la ciudad, con más de 2 kilómetros
de fina arena y excelente ubicación desde
donde contemplar las puestas del sol. Muy cerca
la Reserva do Tarumá, un centro de rehabilitación
de animales en el que se pueden tomar fotos
de algunas especies de la región. Desde
Manaus se pueden realizar diversas excursiones
por la selva para acampar, observar la fauna
y flora y encontrarse con una maravillosa naturaleza.
Encuentro de las Aguas
A unos 10 km de Manaus, las aguas oscuras del
Río
Negro se encuentran
con las enlodadas del Río
Solimöes, corriendo
lado a lado, sin mezclarse, durante una extensión
de casi seis kilómetros, momento en que
pasan a formar el río Amazonas, hasta
llegar al Océano Atlántico. Es
un fenómeno muy apreciado por los turistas
y se produce por las diferencias de densidad,
temperatura y velocidad de ambos ríos.
Pororocá
Es el fenómeno del encuentro de las corrientes
de la marea del océano con la corriente
fluvial que se manifiesta en la desembocadura
del río Amazonas, donde las mareas se
muestran con gran impetuosidad.
Anavillanas
Situado en el río Negro, el archipiélago
de Anavillanas está formado por 400 islas
que abrigan el complejo ecosistema de la Amazonia.
La región está protegida por la
legislación federal que creó la
Estación
Ecológica de Anavillanas,
con una superficie de 350 mil hectáreas.
Durante la época de las crecientes del
río Negro, la mitad de las islas quedan
sumergidas y los animales tienen que refugiarse
en las partes más elevadas. Cuando las
aguas comienzan a bajar las islas dejan al descubierto
playas y canales que entrecortan toda la región
como una red, en una extensión de unos
90 km. La región de Anavillanas está
situada en el Parque
Nacional de Jaú,
la mayor reserva forestal de América
del Sur, con 2,27 millones de hectáreas
también bañadas por el río
Negro.
Parques Ecológicos
En todo el Estado de Amazonas existen varios
parques nacionales ecológicos, entre
los cuales se destaca el Parque del Pico de
la Neblina que alberga un conjunto de montañas
ocupando 2,20 millones de hectáreas.
Cerca de la ciudad de Manaus está el
Parque Ecológico
de Janauary, situado
en la región del río Negro con
una superficie de 9 mil hectáreas. Posee
vegetación de tierra firme, igapós
y de vega, donde los turistas pueden pasear
en canoa apreciando la vegetación típica
de los igarapés. También posee
un lago donde hay gran cantidad de vitórias-régia
que pueden ser admiradas desde una rústica
pasarela construida con esa finalidad. El Parque
de Janauary está administrado por un
consorcio turístico formado por empresas
del sector, bajo concesión del Gobierno
del Estado.
Turismo Ecológico
Es el gran atractivo
de los programas de los viajes por la Amazonia proporcionando
al turista la oportunidad de conocer y aprender el respeto
a la selva tropical y a sus habitantes. Su objetivo
principal es estimular la interacción del hombre
con la naturaleza y la valoración de la rica
diversidad biológica de la región. El
turismo ecológico en este Estado incluye programas
de viajes en barco, noches en hoteles en plena selva
y paseos dentro de la misma. Pueden durar horas o días
enteros, en función del interés y disponibilidad
del tiempo del visitante. Los programas se realizan
siempre en compañía de guías especializados
en supervivencia en la selva, profesionales formados
en cursos impartidos por el Ejército Brasileño.
Hoteles en la Selva
El Estado de Amazonas
fue pionero en este tipo de hospedaje. Los alojamientos,
conocidos por "lodges" u hoteles de la selva son construcciones hechas en las
márgenes de los ríos, en plena selva,
flotando sobre las aguas tranquilas de un lago amazónico.
En estos lugares, los visitantes pueden sentirse completamente
integrados al tipo de naturaleza que constituye un único
universo. Los hoteles de la selva están clasificados
de acuerdo con el nivel de integración con el
medio ambiente y las comodidades ofrecidas a los huéspedes.
Existen alojamientos con infraestructura más
completa y otros más rústicos. Entre los
más buscados por los turistas que visitan la
Amazonia está el Ariaú Jungle Tower y
el Acajatuba Jungle Lodge, a 60 km de Manaus, o el Amazon
Village y el Amazon Lodge, distantes respectivamente,
unos 70 y 80 km de la ciudad de Manaus y el Salvador
Lake, situado a 18 km de Manaus. |