Situado al este de la región Nordeste de Brasil, el Estado de Sergipe ocupa un área de 22.050,4 km² y es el más pequeño de la Federación. El clima es tropical, con lluvias frecuentes en la costa y largos períodos de tiempo seco en el interior, especialmente en la región semi-árida. Las temperaturas medias anuales permanecen alrededor de los 23° y 24°C.
El nombre de Sergipe viene del tupi si ´ri ü pe que significa "en el río de los siris (tipo de cangrejo)", más tarde se adoptó Cirizipe o Cerigipe, que significa "ferrão de siri (aguijón de cangrejo)", nombre de uno de los cinco caciques que se opusieron al dominio portugués.
Aracajú
En 1855, la capital del Estado de Sergipe fué transferida de São Cristovão para Santo Antonio de Aracajú, ciudad fundada por los Portugueses en 1592. La principal razón para tal transferencia, parece haber sido la existencia de un puerto con buena profundidad en Aracajú, lo que facilitaba el comercio de exportación de los productos de la provincia. La ciudad está localizada en la desembocadura del río Sergipe. Aracajú fué una de las ciudades planificadas de Brasil y está considerada, hoy, como una de las más seguras para su población. Las atracciones turísticas que podemos encontrar allí, son las más diversas, entre las que podemos destacar el "Puente del Emperador", construído para la visita a la ciudad, del Emperador D. Pedro II. Las construcciones más típicas de la ciudad, como son los edifícios gubernamentales, el Parlamento y la Corte Suprema de Sergipe, están situados en la Plaza Fausto Cardoso, entre el Puente del Emperador y la estación de autobuses. En las proximidades del Puente del Emperador, está el Mercado Municipal, donde se pueden encontrar todo tipo de artesanato local.
Entre los museos, podemos destacar el Museo Histórico y Geográfico; el Museo de la Policía Militar, que contiene gran material ilustrativo de la época de los "cangaceiros" en la región y el Museo Rosa Faria donde se encuentran gran cantidad de platos de porcelana y paneles de azulejos representando la historia de Sergipe. El Parque dos Cajueiros, situado al sur del centro de la ciudad de Aracajú, en la Playa da Atalaia, constituye un amplio y agradable espacio de ocio, incluyendo un lago llamado Mare Apicum, a través del cual fluye el río Poxim. En la Isla de Santa Luzia, situada en el estuario del río Sergipe, existe una pequeña aldea de pescadores llamada Barra dos Coqueiros y la playa de Atalaia Nova. En 1988 se construyó el primer hotel en ese lugar, que fué el punto de partida para interesantes paseos por las playas inexploradas de los alrededores.
São Cristovão
Antigua capital de Sergipe, la historica ciudad de São Cristovão está situada a 25 km al sur de Aracajú. Al ser considerada monumento nacional, muchas de sus construcciones seculares conservan, aún hoy, su aspecto original. Entre las principales edificaciones del siglo XVII, se destacan la Iglesia y el Monasterio de São Francisco, de 1693, que abrigan hoy, el museo de Arte Sacra; la Iglesia da Misericórdia, construída en 1627; el Museo de Sergipe, situado en el antiguo Palacio de Gobierno, que contiene cuadros, objetos de cerámica, muebles y otras relíquias del pasado; la Iglesia del Senhor dos Passos, construída entre 1739 y 1743 y la Ordem do Carmo, de 1776, así como la Iglesia de Nossa Senhora da Vitória, también del siglo XVII. Situadas a 10 km de São Cristovão están localizadas las ruinas de la Iglesia dos Capuchinhos, de 1746, destruída durante la invasión holandesa.
Laranjeiras
Pequeña ciudad situada a 23 km al norte de Aracajú, fué fundada en 1605, y totalmente destruída por los holandeses durante su ocupación, pero reconstruída por los padres Jesuitas en el siglo XVIII. Los jesuitas también construyeron la iglesia de Comandaroba que tiene un altar barroco y está situada a 4 km de la ciudad. Cuenta la leyenda que había un túnel de 3 km que iba del altar de la iglesia, hasta la Gruta de Pedra Furada, a lo largo del camino, para que en caso de peligro, los monjes tuviesen un refugio donde protegerse.
Playas
En los 200 km de litoral del Estado de Sergipe existen playas, algunas de ellas paradisíacas, donde la civilización no se manifestó aún. En dirección a Aracajú, están las playas de Coroa, Meio y Atalaia Velha, famosas por la cantidad y el tamaño de sus cangrejos, que llegan a alcanzar 25 cm de diámetro. Más al sur, a lo largo de la carretera BR-101, están las playas de los Náufragos, Abais y Caueira, todas aún con un bajo índice de exploración comercial. En la frontera entre los Estados de Sergipe y Bahía podemos encontrar las enormes dunas de la playa del Saco.
Al norte de la ciudad de Aracajú, en dirección de la frontera con el Estado de Alagoas, se extiende una enorme franja de arena blanca, prácticamente virgen, hasta llegar al río São Francisco, donde se encuentra la Ponta do Arambique, playa situada en el extremo norte del territorio de Sergipe.
Indígenas
Los nativos que los europeos encontraron en la región donde hoy está situado el Estado de Sergipe, resistieron con mucha garra a la colonización, pero sólo quedo una tribu de aquellos nativos, el grupo Caiçara Ilha de São Pedro, con una población de 206 personas, que ocupa un área de 4.316 hectareas ya demarcadas por la Fundación Nacional del Indio (FUNAI), órgano del Gobierno Federal responsable por el tema de los indígenas en Brasil.
Conozca más sobre este Estado en la página del Governo do Estado de Sergipe
Fuente: Textos de Brasil, Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Brasil