Situado al sur de la región
Noroeste de Brasil, el Estado de Bahia ocupa
una superficie de 559.951 km², tiene una
costa de 932 km de extensión y el relieve
de su territorio se caracteriza por una gran
diversidad que incluye dunas, planicies y terrenos
pantanosos en el litoral; en la parte sudeste
encontramos una meseta, así como una
región de clima y vegetación semi-áridas,
además de la depresión del valle
del río São Francisco, que atraviesa
el Estado. El clima que predomina es el tropical,
con temperaturas medias anuales que oscilan
entre los 19,2º C y los 26,6ºC.
Bahia donde todo comenzó
Desde 1500 - cuando la escuadra del almirante
portugués Pedro Álvares
Cabral desembarcó al Sur de
Bahia -, una riquísima cultura floreció,
mezclando vivencias del blanco europeo con la
pureza salvaje del indígena y luego,
casi enseguida, con el negro traído de
África. Hoy, esa tierra de gente morena
es un polo de efervescencia cultural que se
destaca en el escenario brasileño y es
reconocido a nivel internacional. En la música,
la danza, la literatura, el cine, las artes
plásticas, el folclore y en la rica y
variada artesanía. Tierra
de la Felicidad, como es conocida: en Bahia
podemos encontrar una mezcla entre un clima
maravilloso, una población receptiva,
la riqueza de razas, sus bellezas naturales
y su patrimonio histórico y cultural
de la humanidad. Bahia es actualmente la gran
cuna de la música brasileña, de
allí salieron grandes nombres como Caetano
Veloso, Gilberto Gil, Maria Betânia y
Gal Costa.
Reseña Histórica
Punto de llegada de los portugueses al Brasil,
comienza a ser poblada oficialmente en 1534.
El primer Gobernador General, Tomé de
Souza, funda en 1549 la ciudad de Salvador,
primera capital del país. En el siglo
XVII, es atacada por ingleses y holandeses,
que son expulsados por los portugueses. Mantiene
intenso comercio con Europa y África.
Al final del siglo XVIII, se suceden en Bahía
los primeros movimientos de liberación
nacional.
La independencia provoca una difícil
integración al Imperio: los bahianos
exigen autonomía y mayor poder en la
política nacional, que les fue negado.
Levantamientos armados son sofocados por el
Gobierno Central. Con el nacimiento de la República,
vive graves incidentes políticos, como
la Guerra de Canudos y el bombardeo de Salvador,
en 1912, resultado de conflictos entre la policía
del estado y la Justicia Federal.
Salvador
El navegante italiano Américo Vespúcio
le dio el nombre de São Salvador da Bahia
de Todos os Santos a la bahía descubierta
el 1 de noviembre de 1501, día de la
fiesta de Todos los Santos. La ciudad fundada
en 1549 por Tomé de Souza fue, hasta
1763, la capital del Brasil colonial.
Salvador fue el más importante puerto
del Hemisferio Sur, muy concurrido por las embarcaciones
para su abastecimiento, durante los grandes
viajes del siglo XVI. La ciudad antigua, se
desarrolló por el gran movimiento portuario
y por la exportación de la caña
de azúcar, reúne monumentos arquitectónicos
de gran belleza, siendo el mayor conjunto colonial
barroco de América Latina, nombrado Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO (el Pelourinho).
También la ciudad de Salvador fue el
centro del tráfico de esclavos en Brasil
: grandes contingentes de africanos llegaron,
traídos mayoritariamente de las costas
de Angola. Hoy, la población, la cocina,
la música y la religión son el
reflejo de ese legado africano.
La famosa Baía de Todos os Santos está
formada por la ciudad de Salvador y la isla
de Itaparica. Esta es la mayor isla de la bahía,
y alberga al Clube Mediterranée. Salvador
está conformada por la Cidade Alta y
la Cidade Baixa y las dos están conectadas
por el ascensor Lacerda (elevador Lacerda).
Principales atractivos de la ciudad de Salvador
Forte de
Nossa Senhora de Monte Serrat
Fuerte del Ejército es considerado la
más bella construcción militar
del período colonial brasileño.
Fue construido a partir de 1583, en una posición
estratégica en lo alto de la punta más
elevada de la península con vista a la
Bahía y a la Isla Itaparica. Defendió
a Salvador de la embestidas holandesas del siglo
XVII.
Igreja do Nosso
Senhor do Bonfim
Es la iglesia más popular de Salvador.
Construida en 1754 y concluida en 1772, está
ubicada en lo alto de una colina de donde se
ve la ciudad. Se hizo célebre la Sala
de los Milagros que reunía impresionantes
ex-votos (como cabezas, piernas y brazos de
cera, madera, oro, plata y piedras preciosas)
que los fieles ofrecían en agradecimiento
a una gracia recibida o cura milagrosa.
En la plaza de la iglesia, hay muchos vendedores
de las famosas cintas coloridas, usadas como
talismanes. Las cintas deben ser atadas alrededor
de la muñeca con tres nudos, correspondientes
a tres deseos que se realizarán cuando
la cinta se deshaga por su uso.
Elevador
Lacerda
Símbolo de la topografía peculiar de
Salvador el Elevador (ascensor) Lacerda, inaugurado
en 1873, está ubicado delante de una planicie
rocosa que separa la Ciudad Alta de la Ciudad Baja.
El las integra en los 72 metros de la plaza Tomé
de Souza, en la ciudad alta, hasta la plaza Cayru,
en la ciudad baja, transportando 58 mil pasajeros
por día. El trayecto en el ascensor dura 30
segundos. Se recomienda no tomar el ascensor a la
noche.
Solar do Unhão
La antigua propiedad del (senhor-de-engenho) Pedro
de Unhão Castelo Branco, fue construida sobre
tierras ganadas al mar en el inicio del siglo XVII,
posee un conjunto de características rurales
(engenho) y una capilla. Ejemplo de la arquitectura
colonial del siglo XVII, funciona hoy el Museo
de Arte Moderna donde están expuestas
obras de artistas brasileños como Mário
Cravo, Di Cavalcanti y Portinari, además se
encuentra el Parque de las Esculturas y un restaurante.
Pelourinho
Salvador adoptó la mano de obra esclava y ello
originó los pelourinhos – de esa manera
eran llamados los lugares donde castigaban a los esclavos-
. Hoy ese bello barrio colonial de casas coloridas,
al cual se llega por la Plaza da Sé, merece
un paseo a pie, sea de día o de noche. Declarado
Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco
en 1985, comenzó su restauración en
1992, aproximadamente 800 caserones coloniales fueron
recuperados, esto sirvió como punto de partida
para la rehabilitación económica, social
y cultural del barrio. Hoy, el
Pelourinho, localizado en el corazón del Centro
Histórico, es un gran shopping a cielo abierto,
que ofrece innumerables atracciones artístico-musicales
y opciones de bares, restaurantes, boutiques, museos,
teatros, iglesias y otros monumentos de real valor
histórico.
Parque
Metropolitano de Pituaçu
Considerada una de las más importantes áreas
de preservación ambiental y descanso de Salvador,
ofrece a los visitantes momentos agradables de integración
con la naturaleza. Posee, en sus 425 hectáreas,
un cinturón de Mata Atlántica, con una
gran variedad de árboles fructíferos,
además de una laguna, con un espejo de agua
de 200 mil metros cuadrados. También cuenta
con una ciclovia de 18 kilómetros, y un área
de 55 hectáreas equipada con un centro comercial.
En el mismo lugar, también se encuentra, un
museo a cielo abierto que cuenta con un acervo de
800 piezas y otras 200 cedidas al Estado da Bahia
por el propio artista plástico Mário
Cravo - las obras son tótems vegetales, objetos
tridimensionales, dibujos, pinturas, proyectos arquitectónicos
y una producción en multimedia.
Playa Farol da
Barra
En el inicio de la Bahía de Todos os
Santos, es lugar ideal para apreciar la puesta
del sol de Salvador. El mar es bravo y excelente
para los surfistas. Aquí, se localiza
una de las postales de Salvador, el Farol da
Barra, además de decenas de restaurantes,
de todas las especialidades.
Capoeira
Mezcla de lucha y baile surgida entre los esclavos
de origen angolano - considerado un temible
medio de ataque y defensa -, sufrió todo
tipo de persecución, lo que hizo, que
para su evolución se transformara en
un a forma de baile, como estrategia de preservación.
Los contrincantes "juegan" a la capoeira
al sonido del berimbau, de los cánticos
y de las palmas, en ágiles movimientos
que exigen ritmo, destreza y disciplina.
Cocina Bahiana
El arte culinario bahiano - Una mezcla armónica
entre las tradiciones portuguesa, africana e indígena
– la formó inigualable. En Bahia,
la comida puede ser un acarajé o un abará
(elaborados con feijão fradinho), seguido
de un bolinho de tapioca o una cocada. Como plato
principal, un vatapá, un caruru, una moqueca
de peixe o frutos de mar, con aceite de dendê
y pimenta (opcional). Para variar, las especialidades
de cada región, como carne de sol o de
fumeiro, o bode assado, o surubim defumado, a
maniçoba o el efó. De postre, deliciosas
cocadas, quindins y las lusitanas ambrosia o baba-de-moça,
a base de huevos.
Fiestas Religiosas más importantes
Festa da Boa Viagem
Tradición que se
remonta a mediados del siglo XVIII, la fiesta es una
de las más bonitas manifestaciones populares
de Salvador y se realiza cuando se va a cambiar el
año, el pueblo continua los festejos de fin
de año en la praia da Boa Viagem. La diversión
está garantizada a partir de la media noche
por músicas y bailes en las carpas que sirven
comidas y bebidas típicas, todo sigue hasta
la llegada de la Procesión do Bom Jesus dos
Navegantes en la playa del mismo nombre. La procesión
marítima que es encabezada por la Galeota Gratidão
do Povo con la imagen del Senhor Bom Jesus dos Navegantes
sale por la mañana del día 1ro de enero
del muelle del Comando del 2º Distrito Naval,
en frente a la Igreja de Nossa Senhora da Conceição
da Praia, yendo hasta las proximidades del Farol da
Barra, terminando en la praia da Boa Viagem en frente
a la Igreja de Nossa Senhora da Boa Viagem, siendo
acompañado por centenares de embarcaciones.
Lavagem
do Bonfim
Se realiza el segundo jueves después del Día
de Reyes. Teodósio Rodrigues de Faria, oficial
de la Armada portuguesa, trajo de Lisboa una imagen
del Cristo, que, en 1745, fue llevada, entre una gran
multitud, para la igreja da Penha, en Itapagipe. En
julio de 1754, la imagen fue trasladada en procesión
para su propia iglesia, en la Colina Sagrada, donde
la atribución de poderes milagrosos transformo
al Senhor do Bonfim objeto de devoción popular
y centro de peregrinación mística y
sincrética. Entonces fueron introducidos motivos
profanos y supersticiosos en el culto. La fiesta comienza
con la salida, por la mañana, del tradicional
cortejo de bahianas de la Igreja de Nossa Senhora
da Conceição da Praia, la cual va a
pie hasta Bonfim, para lavar con escobas y agua perfumada
las escaleras y el altar de la Igreja do Nosso Senhor
do Bonfim. El cortejo reúne anualmente a millares
de fieles en busca de la protección de las
aguas perfumadas para que limpien su cuerpo y alma.
Festa de Iemanjá
En la Plazoleta de Santana do Rio Vermelho,
desde la madrugada, madres e hijas del santo,
babalorixás, pescadores, turistas y curiosos
cantan y rinden homenaje a Iemanjá, en
la mayor manifestación religiosa pública
del candomblé. Las ofrendas, los regalos
y los pedidos a la reina del mar son depositados
en la Casa de Iemanjá y guardados en
balaios que, al caer la tarde, acompañan
al regalo principal (ofrecido por la comunidad
de los pescadores) y son arrojados al mar por
un cortejo de centenares de embarcaciones. Por
la noche, la fiesta continua en el barrio, donde
carpas de comidas y bebidas típicas animan
al público presente.
Carnaval
Es la mayor profusión
de alegría de los bahianos. La fiesta,
que tiene en su organización la participación
directa de 25 mil personas, tiene dimensiones
gigantescas y acontece con un promedio de 2
millones de personas en una extensión
de 25 kilómetros entre calles, avenidas
y plazas. El Carnaval es realizado en tres circuitos
oficiales (Dodô, Osmar y Batatinha), cuenta
con la presencia de más de 200 entidades,
divididas entre agrupaciones de trío,
afros, indios, infantiles y alternativos, afoxés
y tríos independientes. La fiesta también
se encuentra en el Pelourinho – con la
presentación de diversas bandas y grupos
– y en los barrios de la ciudad, donde
son armados palcos para shows musicales.
Porto Seguro
Puerto Seguro es un monumento vivo de la historia
brasileña, que comienza con el propio
descubrimiento de Brasil, el 22 de abril de
1500, con el avistaje del Monte Pascoal por
la flota de Pedro Alvares Cabral. Toda esa región
fue mantenida intacta por casi 500 años
hasta el inicio de su modernización en
la década del 70 con la inauguración
de la ruta nacional BR 101, y hoy, con el aeropuerto
internacional, se ha transformado en uno de
los más importantes polos turísticos
del Brasil.
Praia de Forte
Por la ruta BA 099,
se llega a esa aldea de pescadores situada en
plena Reserva de Sapiranga, bien provista de
hoteles, posadas y restaurantes. En la Praia
de Forte se halla uno de los centros costeros
de protección de las tortugas marinas,
y un sinnúmero de carteles advierten
a los visitantes de la importancia de la preservación
del patrimonio natural, animal y vegetal de
la región.
Ilha de Itaparica
Itaparica quiere decir
“barrera de arrecifes”. El nombre
proviene de una barrera de corales que queda a
un km de las playas que enfrentan al Atlántico,
creando una gran pileta natural.
En la isla se pueden alquilar barcos para pasear,
bicicletas, kayacs, caballos, etc. Está
dividida en dos municipios (Itaparica y Veracruz),
tiene casi dos docenas de playas y cuenta con
algunas edificaciones coloniales. Más allá
de las playas, dos restaurantes y el Club Mediterranée,
que atrae muchos turistas el año entero,
la isla tiene como atracciones bellos lugares
de interés histórico.
Vías
de Acceso
Desde Salvador hay un ferry que sale de la terminal
São Joaquim con destino a la ciudad de
Bom Despacho (Isla de Itaparica) el viaje dura
aproximadamente 1 hora. También se puede
llegar a la isla por vía terrestre, a
través de la Ruta BA 001 que une el lado
oeste de la isla al continente.
Morro de São Paulo
Entre las 26 islas se encuentra
el archipiélago de Tinharé, solo
las islas de Tinharé, Boipeba y Cairu
estan habitadas. En la aldea del Morro de São
Paulo, ubicada en la isla de Tinharé,
no se permiten la entrada de vehículos,
las calles son de arena y hay cuatro playas
con agua cristalina. También hay vestigios
de una fortaleza del Siglo XVIII y una Iglesia
Nossa Senhora da Luz. Los paseos por la región
y los “luaus” (fiestas a la orilla
de la playa) son los programas de los turistas,
que son en su mayoría jóvenes.
Ilhéus
Tradicional polo de cacao, es el puerto
de mayor exportación de cacao del Brasil. Construcciones
de la época colonial y bonitas playas se mezclan
formando un escenario ideal para novelas, romances
y turismo. Ilhéus contemporánea vive
principalmente del turismo. Con una ubicación
privilegiada, a 462 kilómetros de Salvador
es el tercer mayor polo de turismo receptivo de Bahia,
atrás apenas de Salvador y Porto Seguro, a
la vez que se ha encaminado rápidamente para
transformarse en uno de los más importantes
polos turísticos del Nordeste. Un número
creciente de turistas es atraído por la naturaleza
exhuberante, por el rico acervo arquitectónico
y por la proyección que la ciudad tuvo en romances
de cine o telenovelas. Además, una moderna
infraestructura turística se distribuye por
el centro, por las playas del norte y sur y por las
localidades vecinas como Olivença e Canavieiras.
Ilhéus es la capital de la llamada Costa de
Cacao, en el litoral sur de Bahía, la que preserva
verdaderos santuarios ecológicos tropicales.
Decenas de kilómetros de playas, con densos
coquerales, algunas casi desiertas y bañadas
por un mar azul-verdoso que cambia su tono de acuerdo
a la luminosidad del sol de cada estación el
que brilla casi 300 días por año.
De vegetación bastante diversificada,
desde Mata Atlántica nativa hasta grandes
áreas de manguezar y bellísimas
plantaciones de cacao. El turismo ecológico,
en tierra, río o mar, está bastante
desarrollado en la región. El visitante
puede cabalgar por la orilla del mar, pasear
en barco por el delta de Ilhéus o por
la barra do Rio Prado, experimentar el poder
revigorizante y curativo de las aguas minerales
de Olivença, energizarse en las arenas
monazíticas de Canavieiras, visitar el
proyecto de protección al mono león
dorado (especie en extinción que simboliza
la preservación de la Mata Atlántica),
y encantarse con la mística y pintoresca
Lagoa Encantada.
Chapada Diamantina, Lençóis y Andaraí
ciudades históricas
A 500 km al oeste de Salvador, en el
centro del Estado de Bahía, se extiende una
vasta región montañosa y húmeda
donde se yerguen los tres puntos más elevados
del estado, el Pico das Almas (1958 m), Pico do
Itobira (1970 m) y Pico do Barbado ( 2080 m). La
Chapada Diamantina debe su nombre a su historia
y topografía. La riqueza arquitectónica
de las ciudades de la Chapada atestiguan la gran
riqueza reinante en la época del comercio
de piedras y metales preciosos.
PARQUE NACIONAL CHAPADA DIAMANTINA
Tiene una superficie de 1520 km, el parque de Diamantina
fue creado en 1985 para preservar la fauna y la
flora de la región ya que varias especies
estaban amenazadas de extinción.
Lençóis
A 415 km de Salvador queda la histórica
ciudad de Lençóis. Nombrada como
Patrimonio Histórico y Artístico
Nacional, Lençóis fue, en los
Siglos XVIII y XIX, la capital del diamante.
Entre las maravillosas mansiones se encuentran
el antiguo Consulado de Francia, local comercial
donde la aristocracia negociaba directamente
con Europa la venta de diamantes y la compra
de muebles, pianos, ropas, loza......etc. También
se halla la casa donde nació Afrânio
Peixoto (1876-1947), miembro de la Academia
Brasileira de Letras. Ella contiene un Museo
dedicado a la obra y la vida del escritor.
Trilhas e Cascatas
De Lençóis salen infinitas huellas,
de caminatas no siempre fáciles. Las
huellas que van para Ribeirão do Meio
(45 minutos de caminata) y a Cachoeira da Primavera
(1h y 30 minutos de caminatas) no presentan
grandes dificultades. Para las caminatas hasta
Cachoeira do Sossego (3h de caminata - difícil
- ) y la Cachoeira da Fumaça (tres días
de caminata), conviene contratar un guía
experimentado.
Andaraí
Es posible llegar a esa pequeña
ciudad al sur de Lençóis recorriendo
97 km de ruta, o por la huella de 40 km que
une a las dos ciudades y lleva 8 horas de caminata.
Andarí es famosa por sus grutas. Más
de 120 cavernas, formando la mayor concentración
de grutas de Sur América, existen en
3 km2 alrededor de Andaraí. Las grutas
Azul y Pratinha se comunican por un río
subterráneo de 330 m de recorrido. La
Lapa Doce, con espectaculares formaciones calcáreas,
es una de las más visitadas. El Pozo
Encantado (a 43 km de Andaraí) es una
pequeña laguna subterránea, iluminada
algunos minutos al día, desde Abril a
Octubre por los rayos del sol que se reflejan
en las rocas y dan al lugar un tono azul transparente.