En
las 18 "quadras" para las escolas de
samba de la categoría especial, se reúnen
las más ricas agrupaciones de la ciudad
y la orden es sambar, sambar y sambar. Los ensayos son realizados
prácticamente todos los dias, es necesario
que todos los integrantes se ajusten al paso de
esta danza que garantiza el éxito del Carnaval
de Rio de Janeiro. Es un show aparte.
Antes que el espectáculo llegue a la "Marques
de Sapucai" (la inmensa pasarela por donde
pasan todas las escolas do samba), se practica
en cada "quadra" y cualquiera que vaya
a Rio en esos días debe ir por lo menos
a una en donde este ensayando una escola; seguramente
saldrá encantado con la magia de la "ginga
do samba", que ya se adueñó
de casi todos los barrios cariocas.
Durante los meses previos, de intensa preparación,
se cosen trajes muy elaborados; las escolas de
samba ensayan sus presentaciones y se hacen audiciones
de los grupos de samba de los barrios. Rio se
prepara para el gran día.
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Escola
Beija Flor |
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Escola
Mangueira |
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Escola
Portela |
Y todo el mundo
sabe que el momento más esperado de esta
fiesta es cuando por la "Marques de Sapucai": Salgueiro, Beija Flor, Imperatriz Leopoldinense,
Mangueira, Mocidade Independente, Imperio Serrano,
Portela y otras, desfilan por el sambodromo. Es en ese momento cuando comienza una competencia,
en donde el lujo y la creatividad se coronan campeones.
Primero, la elección de un tema distintivo
que dé lugar a la creatividad de la escola
de samba; después la letra de la música,
estas son categorías que pueden decidir
la victoria a la hora de contar los puntos en
las votaciones. Es bajo la regencia del samba
escogido que los carnavalescos dan alas a la imaginación.
El resultado es un espectáculo único,
bien al estilo carioca. La fecha de realización
varía de año en año, generalmente
es entre mediados de Febrero y principio de Marzo.
Empieza oficialmente un día sábado
y termina al mediodia del miércoles siguiente,
aunque mucha gente comienza a festejar ya el dia
viernes y continúan hasta finalizas el
miércoles.
Quien piensa que Rio de Janeiro no tiene carnaval
de calle, se equivoca. Si los otros Estados sostienen
que es allí donde está la magia
de esta fiesta, Rio también la tiene. El
secreto de este suceso es reunir a todo el mundo
en un solo ritmo. En Rio las festividades de calle
empiezan con la elección del Rey Momo y
la reina del Carnaval, que desfilan por las calles
de la ciudad atrayendo multitudes antes del comienzo
de los desfiles de las escolas.
Aunque en estas
últimas décadas, el llamado carnaval
de calle fue reduciéndose bastante, quedando
la movilización carnavalesca restringida
casi exclusivamente a los desfiles de las escolas
de samba y a los grandes bailes de carnaval. Pero
recientemente el carnaval de calle está
recuperando gradualmente su importancia.
Un poco de
Historia
El Carnaval comenzó
con la práctica del entruejo ibérico
retratado por el pintor Debret en el siglo
XIX. En aquella época la moda era
arrojar agua, harina y hollín,
empapando a las personas sorprendidas
por los participantes de los carnavales.
Se tiraban incluso huevos podridos y verduras
estropeadas a los que pasaban. Había
enmascarados, comilonas y borracheras.
Con el tiempo empezó el declive
del entruejo.
Costumbres musicalmente
más sencillas, como los "zé-pereiras",
que ensordecían por el retumbar
de los tambores con baquetas enormes,
compuestos por picapedreros, herreros,
fueron desapareciendo para dejar paso
a otras formas más armoniosas de
disfrutar del Carnaval. Los cordões,
donde el espacio para los participantes
estaba delimitado por una cuerda - formados
por participantes negros, estuvieron en
boga en el país desde principios
del siglo XIX.
El cronista João
do Rio escribió que éstos
provenían de la "fiesta de
Nossa Senhora do Rosário, en la
época colonial (...) salían
a la calle vestidos de reyes, animales,
pajes y guardias cantando y tocando instrumentos
africanos y paraban con sus enormes cordões
frente a la casa del virrey cantando y
bailando".
Más tarde estos
cordões asumieron un carácter
profano y llegaron a ser conocidos como
"briguentos" (camorristas),
en parte porque incorporaban al grupo
los capoeiristas y también por
prejuicios de la clase media.
Participaban además
en el Carnaval los cucumbis, cantos-danzas
afro y los afoxés, que en Río
de Janeiro se actualizaron de forma más
distante de las culturas africanas de
donde nacieron, aproximándose a
las creaciones de letra y música
ya existentes en el medio urbano carioca,
procurando un lenguaje y una presentación
más cercana a la realidad que vivían.
Las Grandes Sociedades
surgidas en Río de Janeiro en la
segunda mitad del siglo XIX ya fueron
creadas por clases sociales más
ricas.
Los desfiles se hacían
con bonitos carros alegóricos,
con pinturas y esculturas elaboradas por
artistas de la Escuela de Bellas Artes,
con disfraces de lujo, música operística
y letras de carácter crítico,
social y político.
Tenentes do Diabo (1861),
Clube dos Fenianos (1869) y Clube dos
Democráticos (1867) eran algunos
de los nombres de las Sociedades que ejercieron
un papel destacado en el Carnaval carioca.
Los bailes se realizaban en esos clubes,
amenizados por bandas militares, donde
imperaba el maxixe (forma brasileña
de música y bailes que combina
la polca con el lundu).
Las Grandes Sociedades
de Río de Janeiro sirvieron de
modelo a otras en varios estados de Brasil,
antes de que el Carnaval se transformara
en un fenómeno popular de la calle. |